Día Mundial de la Audición 2020: Es hora de oír de por vida.
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Día Mundial de la Audición 2020: Es hora de oír de por vida.

Actualizado: mar 11


Hoy 3 de marzo, la Organización Mundial de la Salud conmemora el Día Mundial de la Audición. ¿Por qué conmemorarlo? Los problemas relacionados con la audición afectan a nivel global más de 466 millones de personas. De ellos, alrededor de 34 millones son niños, niñas y adolescentes. Esto último equivale prácticamente al doble de la población total de Chile. Además, por motivos del aumento de la población y también el envejecimiento, la misma OMS estima que alrededor de 900 millones.



Nuestro país, afortunadamente, ha avanzado significativamente en los últimos 15 años en torno a la cobertura de apoyos a las personas con hipoacusia y sordera profunda. La cobertura de audífonos para algunas personas mayores de 65 años, el apoyo con audífonos e implantes cocleares para prematuros extremos, y algunos niños menores de 2 años han permitido a muchos de ellos acceder a prótesis auditivas de forma gratuita o con un copago muy bajo. En el ámbito educacional, JUNAEB también ha implementado planes de atención a niños y niñas con hipoacusia en la etapa escolar. Esto ha permitido a numerosas personas mejorar su capacidad auditiva y, a su vez, el acceso a una mejor calidad de vida o un mejor acceso a la educación inclusiva.



Pese a esto, los desafíos en este ámbito aún son numerosos. La pérdida auditiva o sordera es una condición de por vida. El impacto sobre la vida diaria en las personas que lo padecen es muy significativo. En el caso de los niños y niñas, su impacto sobre el desarrollo del lenguaje puede significar la aparición de brechas en el aprendizaje y también en el éxito académico. Por otra parte, en la vida adulta, las personas que lo padecen reflejan frecuentemente consecuencias emocionales como la soledad, el aislamiento, la frustración, sobre todo cuando estas personas se encuentran en edades mayores.



El impacto económico también es una asignatura pendiente en cuanto a las personas con problemas de audición. Primeramente, los aparatos auditivos, sus accesorios, implantes cocleares y acceso a rehabilitación tienen un costo muy importante para cada las personas y las coberturas, sobre todo en la atención fonoaudiológica, no poseen suficiente financiamiento de los entes de salud y educación. En paralelo, las consecuencias de no disponer de las ayudas técnicas generan barreras de acceso a la educación y al empleo que elevan considerablemente el costo social, así como la pérdida de productividad. Finalmente, esto se traduce en que las personas que sufren problemas auditivos poseen menos oportunidades para su plena inclusión que el resto de la población.



En IRV estamos orgullosos de llevar más de 7 años apoyando directamente a las personas con discapacidad. Fuimos pioneros en la creación de Centros Auditivos con precios accesibles para adultos mayores. En paralelo, a través de nuestro Programa de Inclusión Laboral, cientos de hombres y mujeres con hipoacusia y/o sordera de escasos recursos han podido capacitarse en oficios y habilidades blandas, accediendo a empleos de calidad en empresas de todo tipo de rubros y en todo el territorio. Nuestro trabajo bajo un enfoque basado en la comunidad nos ha reafirmado que el abordaje de los problemas de audición debe abordar no sólo el componente sanitario, sino que también atacando los determinantes sociales que puedan actuar de barrera para su inclusión en la sociedad.



Es importante aumentar la conciencia sobre la detección temprana de la pérdida auditiva tanto en niños como en adultos mayores, por las consecuencias sociales que tiene. También se debe sensibilizar a la población joven acerca de la exposición al ruido mediante el uso de dispositivos móviles. Esto último puede tener consecuencias gravísimas sobre su audición, impactando también en sus oportunidades laborales durante la adultez (ejemplo, en la minería o ingeniería, en donde para trabajar se debe contar una audición dentro de límites normales). Finalmente, las políticas públicas deben comprender que la adecuada intervención médica y de rehabilitación impactará sólo en beneficios educativos y laborales de las personas con problemas de audición. De este modo, evitaremos limitarlos en su potencial a futuro y que puedan oír durante toda su vida.


Autor Gianfranco Arancibia